Quid

Quid Nº 68

Febrero de 2017

Por: Martina Leunda


Literatura histórico Romántica

UN ACTO DE LIBERTAD

CAMUCHA ESCOBAR comenzó a escribir a los 40 y desde ese momento no paró de ser reconocida con premios municipales, provinciales y nacionales, y con un excelente recibimiento del público.

Su primera novela Tierra en sombras (Penguin Random House) le dio muchas satisfacciones. Este mes se publica Tu rostro en el fuego, su segunda novela.


Tu novela anterior, Tierra en sombras, fue la primera que publicaste. ¿Qué diferencias encontrás entre aquel proceso de escritura y publicación y el que tuviste que hacer para publicar Tu rostro en el fuego?

Fueron tres etapas completamente distintas.

“Tierra en Sombras” primero fue auto publicada y tuvo un éxito desde el primer momento.

La segunda etapa comenzó cuando le mandé un ejemplar a Cristina Bajo y a ella le gustó mucho. No solo lo publicó y recomendó en su página, sino que me puso en contacto con Florencia Cambariere de Penguin Random House con quienes firmé contrato por “Tierra en Sombras” y su continuación.

Ahora estoy en la tercera etapa a pocos meses de publicar “Tu rostro en el fuego”. Esta etapa fue diferente porque creo que uno va madurando en la forma de escribir. Los puntos débiles se van fortaleciendo y creo que el resultado es mejor. Estar bajo la dirección de una gran editorial me permite trabajar tranquila y segura.


¿Qué riquezas encontrás tanto en el lugar donde naciste como en ese momento histórico en el que decidiste situar ambas historias?

La idea de las tierras de Pergamino y sus conflictos me interesó desde pequeña. Pergamino, mi ciudad natal y aún donde hoy vivo, debido a su puesto fronterizo en aquellos años, fue testigo de hechos oscuros, intensos, crueles, alguno de los cuales trato de plasmar en ambas novelas. Nuestra zona es muy rica en batallas y sucesos importantes, por eso no quiero dejarlos de lado. La lucha entre unitarios y federales en Pergamino conforman el marco de estas dos novelas que mixturan el drama, el romance y la historia.


¿Cómo fue el proceso de construcción de los personajes de Tu rostro en el fuego? ¿Qué características tiene que tener un personaje para que te motive a escribir su historia?

Tu rostro en el fuego es una continuación de la primera en lo que se refiere a acontecimientos históricos, siempre hablamos de Pergamino y la zona. La sitúo en San Nicolás y también en estos pagos. Algunos personajes secundarios de Tierra en Sombras pasan a ser principales en “Tu rostro en el fuego”.

Mis personajes tienen que ser esencialmente ambiguos, me permito jugar con sus distintas facetas. Ricos en luces y sombras.

Ahora bien, esa ambigüedad se expresa solo en las personalidades de los personajes, no así en la ideología de la obra, cuyo sustento tiene base en una cruda guerra civil y cómo en el seno de las familias criollas se proyectaba esa realidad.


¿Con qué desafíos te encontraste en la escritura de esta novela? ¿Fueron los mismos que con la primera?

Los desafíos fueron distintos porque con la segunda novela me sentí más cómoda a la hora de plasmar los distintos hechos históricos y entrelazarlos con la vida de los personajes. En ambos casos la escritura fue apasionante. Me encantan los conflictos y no me privé de hacer uso de ellos.


¿Cómo fue la tarea de investigación? ¿Qué se necesita para escribir sobre un hecho histórico tan importante?

Por suerte casi toda la investigación pude hacerla en Pergamino. Investigué en el Archivo Histórico que lamentablemente fue víctima de un voraz incendio, en la Biblioteca y también conté con la generosa ayuda de los historiadores locales.


¿Qué significa el amor en tus novelas y por qué te interesa escribir sobre esto?

Creo que desde la ficción romántica uno puede contar hechos de nuestra historia de una forma más llevadera y amena. Este género conlleva un poco de todo: amor, acción, intriga, suspenso, historia y por supuesto un final feliz, donde los protagonistas deberán sortear escollos profundos para concretar su amor.


¿Qué cosas te llevaron a escribir y dedicarte a la literatura?

Cuando cumplí 40 estaba bastante angustiada y mi psicólogo, muy astuto, sabiendo lo mucho que me gustaba leer me recomendó empezar un taller literario y eso hice. Fue una de las mejores decisiones que tomé en mi vida. Me dediqué a escribir cuentos cortos con los cuales tuve muchas gratificaciones.

Sin embargo, la historia de Tierra en Sombras y su personaje Facundo Godoy rondaba desde hacía muchos años en mi cabeza y gracias a los talleres literarios pude ir dándole forma.


¿Qué autores inspiran tu escritura?

Te nombro a Cristina Bajo, a Florencia Bonelli, Gloria Casañas, argentinas, y desde ya a Mujica Laínez, que me encanta. Después leo de todo, salvo autoayuda. Además, me gustan mucho Poe, Mankell, García Márquez, Vargas Llosa, Jorge Amado y muchos más. Amo a Harry Potter. También leo en inglés para no perder la costumbre.


¿A qué aspirás cuando publicás un libro?

Espero que al público le interese la historia tanto como a mí, que pueda sumergirse en ese momento con la pasión de un verdadero lector y por supuesto que la recomiende.


¿Qué te lleva a escribir una novela?

Es algo casi inexplicable, esa pregunta me hace acordar a una película que vi hace tiempo, la vida de “Billy Elliot” en donde le preguntan que es para él la danza, y él contesta electricidad.  Cuando me di cuenta de “que podía escribir”, me di cuenta de que “puedo ser lo que mi imaginación crea”. Escribir para mi es lo más cercano a la libertad que conozco. Un mundo paralelo en donde puedo ser lo que yo misma imagino es por demás de gratificante, no cualquiera se permite abrir ese portal casi invisible para soñar despierto. La magia de la escritura te permite dialogar en otros tiempos y con otros lenguajes, ser por momentos un niño, un hombre, una anciana, una mujer amada o despechada. En fin, lo que se te ocurra.


Por lo que leí, tus cuentos no son particularmente románticos. ¿Qué diferencias encontrás, además de la extensión, entre un cuento y una novela?

Yo creo que los cuentos fueron el medio para exorcizar todos mis demonios, por eso son cuentos fuertes, oscuros, morbosos. La muerte es el tema recurrente y el que expresa mi miedo más ancestral. Escribir un cuento corto, es decir que no se extienda más de una o dos carillas y que te deje sorprendido es muy trabajoso.

En cambio, la novela fue escrita en otra etapa de mi vida y me permití soñar con ella y recrear mis fantasías. En la novela no sólo importa la acción, sino también el desarrollo de los personajes, la interacción entre ellos e incluso la descripción de los entornos. El toque romántico en este caso nace de grandes inspiraciones que he tenido a lo largo de mi vida. El personaje de Heathcliff de Cumbres Borrascosas o el del Fantasma de la ópera influenciaron notablemente en mis escritos.


¿Qué significó para vos el éxito que tuvo Tierra en sombras y el que seguramente tendrá Tu rostro en el fuego?

Todavía no soy consciente del éxito de “Tierra en Sombras”, saberme en tantas mentes disfrutando de algo que yo misma cree es muy difícil, uno deja de ser uno y pasa a ser lo que el otro necesita y desea, desde la ficción y el romance, por supuesto. Por momentos le perteneces al mundo y te debes a ello. Solo son momentos luego vuelve la necesidad intima de seguir escribiendo para mí. Creo que “Tu rostro en el fuego” sigue el camino de “Tierra en Sombras” o al menos eso espero.


¿En qué proyectos estás trabajando actualmente? ¿Continúa esta historia?

Actualmente estoy escribiendo mi tercera novela, que radica principalmente en la vida de los hijos de los personajes principales de “Tierra en Sombras” y “Tu rostro en el fuego”, transcurre en el año 1857, de cómo esta realidad política y social se instala en las familias criollas de Pergamino. Probablemente termine con la batalla de Cepeda o la de Pavón. Todavía no lo he decidido.